La experiencia internacional, un elemento diferenciador en la captación de talento

Os presentamos a Satu Kykkanen, alumna de la Universidad de Valencia que está realizando las prácticas de su Máster con nosotros, en Bo Growth, a la que entrevistamos para daros a conocer y compartir con vosotros lo que le está aportando a nivel personal y profesional vivir en diferentes países del mundo.

 

Satu Kykkanen es de Finlandia, donde se graduó en Negocios Internacionales después de participar en un programa de intercambio en la Universidad de Albany (Nueva York). Esa experiencia en Estados Unidos le animó a marcharse de nuevo a Francia al acabar sus estudios universitarios para mejorar así, sus conocimientos del idioma francés y, de paso, conocer otra cultura diferente a la suya y a la americana.

Desde hace dos años vive en Valencia, donde se encuentra complementando su formación con un Máster en Dirección de Recursos Humanos y ha aprovechado para mejorar su español, el que podemos asegurar que domina a la perfección.

 

Como Consultor de Recursos Humanos Satu, imagínate que tienes dos candidatos en la etapa final de un proceso de selección. Ambos tienen un currículum impresionante y están perfectamente cualificados para desarrollar el trabajo solicitado, pero uno de ellos ha adquirido su experiencia trabajando en diversos países y, el otro, toda su experiencia ha sido realizada localmente. ¿Cuál seleccionarías?

 

Sin duda, optaría por el candidato con experiencia internacional.

 

¿Qué es lo que tienen los candidatos con experiencia internacional en comparación con los que nunca han salido de su país?

 

La experiencia trabajando en otros países dice mucho de las habilidades y de la personalidad del candidato.

Os cuento algunas habilidades que yo he conseguido trabajando y estudiando en cuatro países diferentes:

 

En primer lugar yo creo que he cambiado mucho como persona durante estos años que he estado viviendo fuera de mi país. Me he convertido en una persona más aventurera, independiente, autosuficiente, adaptable, de mente abierta, paciente y tolerante.

Puedo decir que me he vuelto sorprendentemente cómoda al estar incómoda. Puedo tolerar la incertidumbre, el entorno cambiante y  adaptarme en cualquier situación. Caerme y levantarme otra vez, sobrevivir y enfrentar cualquier obstáculo con paciencia y con la seguridad de que todo va a salir bien. Me he acostumbrado a ajustarme a diferentes culturas y normas sociales, por tanto, tengo mucha sensibilidad cultural.  Estas cualidades son solo algunos de los rasgos de personalidad que muchos futuros empleadores, por ejemplo, en mi país de origen, buscarán en un empleado estoy segura, porque le aportarán un valor añadido a su trabajo y a sus negocios.

 

¿Es, en tu opinión, suficiente conocer varios idiomas para ponerte en valor frente a otros candidatos? O, ¿es necesario haber vivido fuera y no conocer sólo la lengua sino también la cultura del país del que dominas su lengua?

 

Es evidente que una de mis fortalezas es el manejo de diferentes idiomas, pero ya no es solo aprender nuevos idiomas, sino aprender a comunicarse mejor con independencia del dialecto que se hable. Después de pasar años comunicándome con personas que no hablan inglés como su idioma materno, he aprendido cómo comunicarme efectivamente con personas que hablan diferentes niveles de inglés. Lo mismo ocurre con las personas que han vivido en algún lugar donde el inglés es el idioma nativo (en mi caso, en EEUU): todavía hay matices culturales y barreras que deben superarse para comunicarse de manera efectiva con las personas.

El lenguaje ayuda a comunicarte mejor con una población concreta, saber de su cultura te acerca a esa población y eso lo consigues cuando la vives en primera persona.

 

Además de desarrollar tus habilidades y personalidad, ¿qué te ha aportado la experiencia internacional?

 

Viajar, estudiar y trabajar en el extranjero me ha brindado una gran experiencia de vida que no todos pueden incluir en su currículum. Después de trabajar en el extranjero, he visto más del mundo, he conocido nuevas personas que son diferentes a mi, he establecido contactos internacionales y he intentado cosas nuevas. Todo esto se suma a una gran experiencia de vida que puedo usar para tomar decisiones futuras, que se verá reflejado positivamente tanto en el lugar de trabajo como en mi vida personal.

 

Pero salir de nuestra zona de confort cuesta, ¿qué es lo que te ha movido a renunciar a tu entorno conocido y a vivir estas experiencias fuera de tu país?

Para salir de tu país no tienes que ser valiente; en mi caso mi valentía nunca me ha ayudado a salir de mi zona de confort. Han sido mis ganas de aprender y desarrollarme continuamente. Por lo tanto, yo animo a todos a obtener experiencia internacional. Cuando vuelvas a casa, serás más fuerte que nunca y estarás listo para asumir nuevos desafíos. La experiencia internacional es una ventaja competitiva que durara toda tu vida.

 

Desde Bo Growth agradecemos a Satu Kykkanen su estancia con nosotros, y la animamos encarecidamente a mantener siempre su actitud positiva y su ánimo por conocer y aprender cosas nuevas. También animamos a otras empresas a potenciar la diversidad acogiendo en su seno a personas de otros países. Satu: un trocito de ti se queda con nosotros, ¡te deseamos lo mejor!

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